La agencia mantiene conversaciones con entre 25 y 27 compañías interesadas en establecerse o expandir sus operaciones en la Isla
El secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), Carlos Ríos Pierluisi, aseguró a EL VOCERO que los problemas de interrupción del servicio de agua y energía e infraestructura vulnerable que atraviesa Puerto Rico no han alterado el interés de las empresas que evalúan la Isla para relocalizarse en suelo estadounidense, como parte de la estrategia del presidente Donald Trump, por lo que la estrategia de la agencia de ‘reshoring’ mantiene su impulso.
Asimismo, indicó que las compañías establecidas en Puerto Rico continúan con su interés de mantenerse operando y otras siguen con el plan de expansión.
“Realmente la estrategia sigue siendo la misma”, afirmó al ser cuestionado sobre el impacto que tienen la sequía y otros problemas de infraestructura sobre el ‘reshoring’.
Ríos Pierluisi reconoció que la infraestructura es un factor que los inversionistas evalúan, pero sostuvo que las industrias establecidas en la Isla cuentan con planes de contingencia y han enfrentado anteriormente momentos de interrupciones de agua.
La estrategia de relocalización del DDEC se enfoca en las empresas de manufactura avanzada, tecnología, industria aeroespacial y otros sectores especializados.
También planteó que los problemas asociados a sequías, incendios, conflictos geopolíticos y disrupciones de infraestructura están afectando a múltiples regiones del mundo, por lo que Puerto Rico no es la única jurisdicción expuesta a estos riesgos.
A su juicio, Puerto Rico conserva ventajas que resultan particularmente atractivas para industrias de alto valor añadido: la certeza jurídica asociada a formar parte de Estados Unidos, un sistema de incentivos contributivos, talento especializado y décadas de experiencia en sectores como la manufactura.
Como ejemplo de ello mencionó que en el pasado año y medio se han promovido cerca de 25 proyectos, con compromisos de inversión que superan los $2,000 millones y más de 5,000 empleos.
Ríos Pierluisi destacó que la cifra debe interpretarse como compromisos que se materializan durante varios años y no necesariamente como empleos o desembolsos inmediatos. Estimó que, dependiendo del proyecto y los compromisos de empleo, pueden ejecutarse durante un periodo de tres a cinco años, mientras las compañías aumentan gradualmente su producción.
Destacó, además, que no todos los productos pueden competir bajo el mismo modelo. “Las operaciones intensivas en mano de obra pueden encontrar jurisdicciones con costos laborales más bajos, mientras que Puerto Rico busca posicionarse en aquellas actividades donde pesan más factores como la automatización, la especialización del talento, la propiedad intelectual, la cercanía al mercado estadounidense y la seguridad de las cadenas de suministro. Ese cambio en la configuración del comercio mundial se ha convertido en una oportunidad para la Isla”, acotó.
Retener las empresas establecidas
La estrategia del DDEC no se limita a atraer compañías nuevas. Una parte fundamental del esfuerzo, según Ríos Pierluisi, consiste en evitar que las empresas que ya producen en Puerto Rico trasladen sus operaciones a otras jurisdicciones.
“Puerto Rico tiene que hacer un esfuerzo para retener la manufactura existente”, afirmó, al destacar que las jurisdicciones compiten agresivamente por este tipo de actividad económica.
En su definición de relocalización, el ‘reshoring’ no debe medirse exclusivamente por la llegada de una nueva compañía. Según el funcionario, incluye la decisión de una empresa que ya opera en Puerto Rico de ampliar una instalación, aumentar su capacidad o de traer una nueva línea de producción.
En ese sentido, el DDEC mantiene conversaciones con entre 25 y 27 compañías para su posible establecimiento o expansión. Ríos Pierluisi no adelantó cuáles podrían convertirse en próximos anuncios, pero aseguró que son empresas de diversos sectores y que incluyen tanto multinacionales como compañías locales.
La diversificación es precisamente otro de los objetivos de la estrategia económica.
El ‘reshoring’ de Taiwán
Como uno de los ejemplos de la apuesta por el ‘reshoring’ mencionó la llegada de una biofarmacéutica de origen taiwanés, con un compromiso de $46 millones y cerca de 90 empleos directos.
La empresa, que ya se encuentra en construcción, desarrollará manufactura avanzada de medicamentos innovadores vinculados a áreas como oncología y hematología.
“Para el DDEC, este proyecto representa algo más que una inversión individual. Sirve como plataforma para atraer otras compañías asiáticas interesadas en establecer capacidades de investigación, desarrollo y manufactura en territorio estadounidense. Por ello, tenemos previsto viajar a Taiwán en septiembre junto a Invest Puerto Rico para reunirnos con potenciales inversionistas. El gobierno también contempla misiones comerciales a Canadá, Texas y Florida durante los próximos meses”, señaló el funcionario.
Inversión local
La apuesta por fortalecer las cadenas de suministro también se refleja en inversiones de empresas locales.
Ríos Pierluisi destacó el caso de Islandwide, que adquirió un nuevo sistema para aumentar su capacidad de procesamiento de paquetes, una inversión que, según el funcionario, fortalece el sector de logística y transporte, y puede reducir tiempos y costos para otras industrias.
También mencionó una inversión de $10 millones de la empresa local de cerveza artesanal, Ocean Lab, para una instalación de 80,000 pies cuadrados que permitirá triplicar su producción. La expansión busca sustituir parte de las importaciones de cerveza y eventualmente abrir oportunidades de exportación.
Otro ejemplo es Chemical Solutions, empresa familiar que comenzó hace 15 años en una marquesina y que ahora contempla una expansión de $65 millones. La compañía ya exporta productos a México y cuenta entre sus clientes con Siemens, según explicó el secretario.
Recesión
Aunque el Índice de Actividad Económica (IAE) refleja tres trimestres consecutivos a la baja, Ríos Pierluisi rechazó por ahora la idea de que los indicadores económicos negativos sean suficientes para concluir que Puerto Rico se encuentra en una recesión. Señaló que, aunque algunos indicadores han retrocedido, otros, como las exportaciones y el empleo manufacturero, muestran crecimiento.
“La apuesta del gobierno es que ese contraste se transforme en una recuperación más amplia, atraer manufactura de mayor valor, retener la que ya existe, impulsar empresas locales y aprovechar las tensiones comerciales y geopolíticas para reposicionar a Puerto Rico dentro de las cadenas de suministro estadounidenses”, puntualizó.
FUENTE: El Vocero


