La fase del Grupo A en el Hiram Bithorn reunió a 180,000 fanáticos y generó una proyección económica de $29 millones para la Isla
Puerto Rico cerró con éxito la celebración del Grupo A del Clásico Mundial de Béisbol 2026 en el Estadio Hiram Bithorn de San Juan, una fase que reunió a miles de fanáticos y proyectó a la Isla como sede de eventos deportivos internacionales.
Del 6 al 11 de marzo, el estadio capitalino recibió a las selecciones de Canadá, Colombia, Cuba, Panamá y Puerto Rico en la ronda inaugural del torneo, que durante seis días convirtió a San Juan en uno de los principales epicentros del béisbol mundial.
La asistencia total durante la fase ascendió a 180,000 fanáticos, mientras que la Autoridad de Transporte Integrado (ATI) reportó la movilización de más de 25,000 personas hacia el estadio mediante sus servicios.
El evento también tuvo un alcance internacional significativo. Según los organizadores, la transmisión del Clásico Mundial llegó a 172 países y territorios, ampliando la exposición global de Puerto Rico como destino para el turismo deportivo y la celebración de grandes eventos.
En términos económicos, se proyectó que la celebración del Pool A generó un impacto total de $29 millones, incluyendo cerca de 27,000 cuartos de hotel ocupados durante la semana del torneo y un impacto directo de $10.4 millones en la economía local. La exposición mediática del evento fue valorada en más de $67 millones.
La fase celebrada en Puerto Rico también dejó momentos destacados en el terreno. El equipo nacional debutó con victoria sobre Colombia, consiguió un dramático triunfo en entradas extras ante Panamá y aseguró su clasificación con un triunfo sobre Cuba antes de cerrar la ronda frente a Canadá.
Tras completarse la fase de grupos en San Juan, Puerto Rico y Canadá avanzaron a los cuartos de final del torneo, que se disputarán en Houston.
La inauguración del torneo también incluyó un momento simbólico para el béisbol puertorriqueño. El primer lanzamiento estuvo a cargo de Carlos Beltrán, acompañado por Edgar Martínez y Roberto Alomar, con Iván Rodríguez como receptor y Carlos Delgado realizando la entrega de la bola.
Además del impacto deportivo, el evento generó sobre 2,000 empleos directos en áreas como producción, seguridad, operaciones y hospitalidad. Más de 200 voluntarios colaboraron en las operaciones del torneo, mientras que cerca de 160 jóvenes participaron mediante el programa Conexión Laboral del Municipio de San Juan.
“Puerto Rico volvió a demostrarle al mundo su pasión, su energía y su capacidad para servir de escenario a los eventos deportivos más importantes. Estamos profundamente agradecidos con nuestra gente por el respaldo”, expresó Anaymir “Tuti” Muñoz, vicepresidenta de MB Sports.
La celebración del Pool A marcó además el regreso del Clásico Mundial al Estadio Hiram Bithorn, sede del torneo en 2006, 2009 y 2013.
FUENTE: El Vocero


